lunes 23 de noviembre de 2009

El poder del color

Esta es la primera parte de un capítulo del libro "El Color en su Vida". www.circuloaleph.com/editorial/color.htm

Igual que el resto de los seres vivientes, tenemos conocimiento del mundo -de los otros seres, del alimento, de la pareja, del peligro, etc.- a través de los sentidos.

Por otra parte, ningún animal percibe el mundo tal cual es. Incluso el ser humano, tampoco puede conocer la realidad en su totalidad. Los sentidos en todas las especies son limitados y de esto no escapamos nosotros. Y también es evidente que cada especie percibe exactamente lo que necesita para su supervivencia.

Por ejemplo, un insecto como la abeja que depende del polen de las flores, no ve formas, pero si ve intensamente los colores. Un mamífero sólo necesita ver las formas para alimentarse y cazar. Un león no verá una cebra quieta delante de unos arbustos, porque su forma se le confunde con el fondo. Un cazador humano, en cambio, como ve los colores, la percibe con facilidad. El león no necesita percibir colores para su supervivencia.

Nosotros percibimos colores. Por tanto, éstos son importantes en nuestra existencia. De otra forma, solo veríamos en blanco y negro como la mayoría de los animales.

En otro aspecto, es importante en esta introducción, saber que el color objetivamente no existe. Es solamente una reconstrucción de nuestra mente.

martes 17 de noviembre de 2009

Sistema de Auto Programación Profunda

Durante 40 años he investigado sobre la naturaleza humana, especialmente en lo relacionado con la pobre calidad de vida que tiene la mayoría, en relación a las capacidades potenciales con las que nace.

Hay muchos factores que producen que las personas vivan realmente a medias. Se van acumulando en su subconsciente una gran cantidad de pensamientos negativos para su pleno crecimiento y desarrollo personal: temores, represiones, miedos, inseguridades, creencias limitadoras, etc.

Hay una enorme cantidad de métodos para tratar de superar esto. Los he estudiado todos, recorriendo y experimentando lo divulgado por expertos de diversos países del mundo.

Siendo la mayoría de ellos buenos, es sorprendente descubrir por qué no le producen beneficios a la mayoría. Muchos leen gran cantidad de libros de autosuperación, asisten a conferencias, seminarios y cursos. Y sin embargo, sus vidas no cambian esencialmente. En general, mantienen la misma calidad de vida.

Pareciera que las personas quieren mantenerse en la mediocridad. Se inventa muchas justificaciones: no estoy tan mal, ya estoy viejo para aprender, es cosa del karma, nadie tiene nada que enseñarme, etc. En realidad, son mecanismos de defensa de la mente profunda para no enfrentar la triste realidad: pueden ser mucho más de lo que se imaginan, tienen derecho a una vida de abundancia, de salud, amor, felicidad y armonía. ¡Y no la tienen!

Debido al ritmo de la vida moderna, necesitamos algo rápido. No estamos dispuestos a esperar años para cambiar nuestra vida y nuestro futuro. Cuando un sistema no resulta luego, se pierde motivación y se deja de hacer.

En consecuencia, me dediqué muchos años a investigar cuáles son los métodos más rápidos, efectivos y seguros. Si las programaciones negativas están en el fondo de la mente, entonces es allí donde hay que llegar.

Una persona puede tener mucho conocimiento y voluntad de superar algo, pero mientras tenga en su mente interior una programación opuesta, no puede hacerlo. La solución está en llegar rápido al fondo de la mente y cambiar desde allí esas programaciones negativas, incorporar lo nuevo y ¡ya esta! La transformación se produce.

Busqué un sistema seguro, rápido, efectivo y confiable. Por eso, en mi Instituto Círculo Aleph enseño desde 1972 a las personas a ser todo lo que pueden ser. He guiado a miles de personas de todo el mundo ha lograrlo.

He combinado todos los métodos más efectivos de manera armónica y probados en mí y en mis estudiantes por muchos años:

El sistema se puede aplicar en cursos tradicionales, sesiones personales, orientaciones, etc.

Y también ha probado su extraordinaria efectividad desde 1971 por medio de grabación de sesiones de Auto Programación Profunda, que he distribuido a todo el mundo. Tiene la ventaja que pueden hacerse las sesiones cuántas veces se deseen o sean necesarias, hasta producir el efecto tan profundo como se quiera.

Estas grabaciones pueden conocerse en www.circuloaleph.com/editorial.htm

Y los cursos que he programado en www.circuloaleph.com/instituto.htm

lunes 9 de noviembre de 2009

¿Qué es el Estado Alfa?

Cuando nos relajamos ocurre que nuestras ondas cerebrales disminuyen la velocidad hasta la frecuencia menor que llamamos Alfa. Así como las ondas Beta se hallan asociadas con estar en actividad, el estado Alfa se experimenta como sentimientos de bienestar, en particular, de no estar sometido a presión. Si disminuimos la velocidad aun más que en Alfa (debajo de 7Hz) entramos en la onda de longitud Theta, el estado semidormido o de sueño. Cuando estamos en un sueño profundo y sin actividad onírica nuestras ondas cerebrales han disminuido la velocidad hasta 0,5 y 4 Hz, que es la amplitud Delta.

Alfa es el estado de conciencia más agradable. De hecho, ha sido vinculado al estar despierto, aunque en un cuerpo dormido. En otras palabras, una combinación de mente serena, despejada, libre de tensión, y un cuerpo que esta totalmente relajado. Es este estado Alfa el que es facilitado por la meditación y que a veces se menciona como el espacio meditativo. Y es en este espacio Alfa que la tensión se evapora, las baterías se recargan, los estragos de la tensión cotidiana son reparados y experimentamos una sensación de individualidad y de bienestar, de estar absolutamente bien con el mundo.

Así pues, el "Estado Alfa" es el estado de relajación y vigilia tranquila, acompañado de una concentración relajada y de estimulación sensitiva, especialmente de sonido e imágenes. Se caracteriza por un aumento de las ondas cerebrales alfa y se acompaña de sensación de tranquilidad, libre de tensión y de ansiedad.


El cortex cerebral

De todos los mamíferos, el cerebro del homo sapiens-sapiens se caracteriza por el desarrollo de lo que se llama "cortex cerebral" que es la parte más exterior del encéfalo y que tiene una textura rugosa de color blanco ligeramente grisáceo, parecida al aspecto de la mitad de una nuez. Gracias al cortex, tenemos pensamiento abstracto, creencias y capacidad de previsión de futuro, entre otras cosas. Precisamente es el cortex cerebral lo que diferencia a la especie humana del resto, en cuanto al sistema nervioso se refiere.

En segundo lugar, debemos apreciar que nuestro cerebro funciona básicamente con energía bio-químico-eléctrica. Aunque la potencia de la electricidad que manejan nuestras neuronas es baja (se mide en milivoltios), dicha potencia le es suficiente para procesar, manejar, distribuir y usar cantidades ingentes de información y generar multiplicidad de respuestas (casi infinitas en posibilidades).

El descubrimiento de las frecuencias cerebrales

Poco después de la II Guerra Mundial, un psiquiatra alemán, profesor de la Universidad de Viena, llamado Hans Berger (1843-1941) demostró con un aparato "amplificador" al que se bautizó como electroencefalógrafo que existía un potencial eléctrico (oscilaciones de tensión) en el cerebro humano. Antes que él, el médico inglés Richard Caton (1842-1926) demostró potenciales parecidos en perros. Los primeros tipos de frecuencia que se descubrieron fueron las "alpha" y las "theta". Más tarde se completarían con investigaciones que completaron la gama de registro del electroencefalógrafo.

Cada tipo de onda se traduce en un estado psico-neuro-fisiológico diferente. Es decir, nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra actividad física y fisiológica es completamente diferente en cada uno de estos estados o frecuencias. El tipo de substancias neuro-químicas y hormonas vertidas al flujo sanguíneo varía según el tipo de frecuencia. Y tanto según la presencia y cantidad de dichas substancias como el estado de ánimo que tengamos, interactúan entre sí para producir un estado físico-fisiológico-mental-comportamental final.

El Estado Alfa es apropiado para aprender a gran velocidad, leer velozmente, concentrarse y memorizar más, relajarse, meditar y, en general, toda actividad de reflexión. Es posible alcanzar este estado sin mayores complicaciones ni filosofías. Hay un cojunto de métodos comrpobados que lo provocan y que Sergio Valdivia, en su audio libro con prácticas "Curso para el Estado Alfa", explica y lo deja al alcance de todo el mundo. Se puede ver más informacón sobre estas grabaciones en www.circuloaleph.com/editorial/alf.htm